
Qué aburrido es ver pasar el tiempo observando de ambular a la gente por las escaleras donde parecen que nunca terminaran de subir.
Como dice Bethoven cuando le preguntan que si la obra tenia un fin, el solo se queda observando y deduce que no hay un fin en una obra solo un dulce siguiente, se alarga hasta donde tenga que llegar. Se alarga hasta donde la paciencia aguanta soportando este monstruo como le he denominado desde hace unos días, luchando por obtener un centímetro de aMOR, una sONRISA en incluso sEXO.
Donde que la pasiencia me pregunto mientras observo pasar almas que suben por un rumbo turbio y desolador que guarda una sorpresa para todos hasta para alguien que alardea de tener una lucha contra un mostruo.